La ovación lo anuncia. Es su cumpleaños y los invitados lo habían estado esperando con todo listo para el gran regalo del día. Cuando Pablo Milanés cumplió 74 años vio la luz la colección de su obra que recoge 50 álbumes, desde su primer disco en 1974 hasta el número 50, presentado en 2015. El artista se sentó donde le indicaron, pero, como un niño curioso, quería ver. Tanta música después, incluso él estaba ansioso.
Con un cuidado empaque, 53 CD y 5 DVD hacen el milagro de reunir toda una vida plena de obra. El material, como se reconoció en la presentación, no solo está ordenado cronológicamente, sino que rescata las cubiertas originales, las notas discográficas, fotos y otros datos. Y para ese recorrido musical de más de 600 canciones, cuenta con la guía de una cubana exquisita: Marta Valdés.

Nancy Pérez, su esposa y representante, comentó la ardua labor investigativa llevada a cabo por la Oficina Artística Pablo Milanés y el empeño de muchos por reunir y reeditar en este proyecto toda la discografía. Con una vida tan prolífica, como destacó en la presentación, no están las creaciones de Pablo para el cine o en el grupo de Experimentación Sonora del ICAIC, sino solo sus discos, desde el primero hasta el 50. Esa es otra tarea, dijo.
Feliz, Pablo comentó de sus cuatro nuevos discos en preparación y del modo en que la vida lo llena de energías. Porque este hijo legítimo de la Vieja Trova y padre auténtico de la más actual, ha burlado en continuos almanaques aquella sentencia que escribió en uno de sus clásicos, Años: «el tiempo pasa, nos vamos poniendo viejos, el amor no lo reflejo, como ayer…». Pablo Milanés se renueva y renueva a su público en cada tema. Ama y refleja amores como pocos terrícolas.
“Ya no me queda casi nada por hacer, y quiero decir con esto que la colección es una meta alcanzada, pero no quiere decir que pare aquí. Me están saliendo cosas, la misma vida me da espiritualidad y vigor y fuerza para seguir trabajando”, comentó rodeado de los suyos.
A su juicio, el secreto para ganar la batalla es no asumir la edad que le da la vida y sentir otra más a tono con las ansias. En el día que Pablo cumplió 74, aseguró que esa no era la edad real: se siente de mucho menos. Y otra vez hubo ovación para el artista.
En un salón del Gran Teatro de La Habana Alicia Alonso se cumplieron los ritos: en las voces de quienes impulsaron la proeza hubo pinceladas de la historia de dos años de intenso trabajo, flores, aplausos, agradecimientos, pero sobre todo se disfrutó de un Pablo Milanés pleno, arropado por su familia, por sus amigos y por su universo musical pleno de acordes y ternuras. Se le vio en un abrazo infinito a Marta Valdés, hermosa, elegante, con esos pendientes de nota musical que en todo caso reafirman su pasión por la música. Se le vio mimando a sus hijos más pequeños o siendo besado en la frente por sus niñas más grandes.
“No importa las operaciones quirúrgicas que me hago cada 6 meses; todavía sigo batallando. Además, no asumo la edad que tengo; no tengo 74 sino 47”, explicó.

Según trascendió, los discos estarán disponibles en las tiendas de Artex. Ela Ramos, directora de Bis Music aseguró que se venderán en todo el país y que van a tener todas las opciones. Quien quiera comprar el estuche completo con los 50 álbumes podrá hacerlo, pero también estarán a la venta las unidades independientes.

Nosotros, honrados, destacamos el acontecimiento, agradecimos también que nos hayan elegido. Estamos muy satisfechos con el resultado y con la posibilidad de nuevas colaboraciones pero, sobre todo, nos quedamos con las horas del día en que Pablo cumplió 74 años —perdón, sabemos que son 47— y tuvo en sus manos una caja colmada con sus discos.
El querido Pablo de siempre sostuvo su obra y, como hace desde sus inicios, la ofreció a los amantes de su música. 50 discos… una entrega entrañable que el gran cubano nos hace con la más noble de sus recomendaciones: Para vivir. Lo entendemos y lo acatamos; por eso, cual dulce estribillo, siempre pasa de nuevo: la ovación lo anuncia.

